
El Arte de Liderar: una responsabilidad que comienza en uno mismo
Por DEA Gilbert Aubert
Director de Grupo Desarrollo Humano (GDH)
Con frecuencia escucho a personas decir: “Lo nombraron jefe porque es muy bueno técnicamente” o “Es un excelente profesional, por eso ahora dirige un equipo”. Sin embargo, la experiencia me ha demostrado que una cosa no garantiza la otra.
Después de más de 25 años acompañando a cientos de líderes y organizaciones en sus procesos de desarrollo, he comprobado que nadie se convierte en líder por el simple hecho de recibir un cargo. Tampoco ocurre el día en que una persona es promovida. Liderar es una habilidad que se aprende, se practica y se fortalece todos los días.
Hoy esta realidad es más evidente que nunca. Las organizaciones necesitan personas capaces de tomar decisiones, inspirar confianza, facilitar la colaboración y conducir el cambio. Por eso considero que aprender a liderar ya no es una opción; es una responsabilidad de toda persona, sea profesional, jefe, gerente o director.
Durante estos años, en Grupo Desarrollo Humano hemos tenido la oportunidad de trabajar con cientos de líderes de diferentes sectores y países. Esa experiencia nos permitió desarrollar el Modelo FLUIR–INFLUIR–CONFLUIR®, una metodología que resume, de forma práctica, las tres dimensiones que considero esenciales para ejercer como un líder efectivo.
La primera es Fluir
Toda acción de liderar comienza por uno mismo. Antes de dirigir personas debemos aprender a dirigir nuestras emociones, nuestra capacidad de decidir y actuar. Un líder que no se conoce difícilmente podrá comprender a los demás. La capacidad de escuchar, mantener la serenidad bajo presión, aprender continuamente y actuar con coherencia constituye el punto de partida de todo líder.
La segunda dimensión es Influir
Aquí es donde muchas veces aparecen las mayores diferencias entre un jefe y un verdadero líder.
Con frecuencia pregunto en mis programas:
¿Qué hace que las personas decidan seguir a un líder?
La respuesta casi nunca es el cargo.
Las personas siguen a quienes les inspiran confianza.
Y esa confianza no se construye con un discurso anual ni con una reunión motivacional. Se construye en las pequeñas interacciones de todos los días.
Cada conversación, cada retroalimentación, cada decisión y cada compromiso cumplido fortalecen o debilitan la relación con el equipo.
Me gusta resumirlo de una manera muy sencilla:
Cada interacción del líder genera confianza… o la erosiona.
Por eso también afirmo que, cuando un líder necesita recurrir constantemente al poder que le otorga su puesto para conseguir resultados, comienza a desgastar su capacidad de influir. El poder puede lograr obediencia temporal; la influencia consigue compromiso genuino.
La tercera dimensión es Confluir
Una organización obtiene resultados cuando las personas dejan de trabajar como individuos aislados y empiezan a avanzar hacia un propósito común. Confluir significa precisamente eso: alinear personas, equipos, procesos y estrategia para que todos remen en la misma dirección.
En un entorno donde la inteligencia artificial, la transformación digital y los cambios permanentes modifican la forma de trabajar, esta capacidad resulta cada vez más valiosa. La tecnología seguirá evolucionando, pero seguirán siendo las personas quienes determinen si el cambio se convierte en una oportunidad o en una fuente de resistencia. Y ahí radica la importancia de saber liderar.
Esta visión coincide con investigaciones recientes. Kouzes y Posner (2023) destacan que la credibilidad continúa siendo el principal fundamento del líder efectivo, mientras que diversos estudios demuestran que la confianza y la seguridad psicológica favorecen la colaboración, el aprendizaje y el compromiso de los equipos (Walters & Diab, 2016).
Microcredencial Internacional “El Arte de Liderar”
Convencidos de que las habilidades para liderar pueden desarrollarse mediante experiencias prácticas y de alto impacto, en Grupo Desarrollo Humano iniciamos nuestro Programa Internacional de Microcredenciales, comenzando con la Microcredencial Internacional “El Arte de Liderar”.
Más que transmitir conceptos, este programa busca que cada participante reflexione sobre su propia manera de liderar, incorpore herramientas de aplicación inmediata y fortalezca su capacidad para liderarse a sí mismo, influir positivamente en los demás y contribuir a construir organizaciones donde las personas quieran dar lo mejor de sí.
Porque, al final, las personas rara vez recuerdan el organigrama o el cargo que ocupaba su jefe. Lo que realmente permanece es cómo las hizo sentir, cuánto crecieron a su lado y la confianza que fueron capaces de construir juntos.
Y ese, desde mi experiencia, sigue siendo el verdadero arte de liderar.
Reflexión
“Toda acción de liderar comienza por uno mismo. Cada interacción del líder genera confianza… o la erosiona.”
Referencias
- Aubert, G. (2022). Reflexiones sobre Habilidades para Liderar. Grupo Desarrollo Humano.
- Aubert, G. (2024). Habilidades para Liderar – Parte 1.
- Aubert, G. (2024). Habilidades para Liderar – Parte 2.
- Aubert, G. (2024). Habilidades para Liderar – Parte 3.
- Kouzes, J. M., & Posner, B. Z. (2023). The Leadership Challenge: How to Make Extraordinary Things Happen in Organizations (7th ed.). Wiley.
- Walters, K. N., & Diab, D. L. (2016). Humble Leadership: Implications for Psychological Safety and Follower Engagement. Journal of Leadership Studies, 10(2), 7–18.
Información sobre el autor y GDH
https://linktr.ee/gilbertaubert
https://grupodesarrollohumano.com/
https://grupodesarrollohumano.com/microcredencial-el-arte-de-liderar-2/




Leave a Comment